Restos de inconcientes bien presentes y al lado la verdad desnuda criticando a la victima de la noche sin Luna. Verdad mas bien astuta, nadando renga y ciega sin ver, pero con su meta en la mirada. Un beso blanco y terminando en las piernas del destino una vez mas, la rueda gira.
Ayer era el mañana de hace dos días y el cenicero repleto de promesas sin cumplir, de sueños sin suelo y fríos, pero con su llama azul vibrando. ¿No será que muero en tu boca otro jueves? En mi lecho siempre es sábado y un whisky descansa sobre la almohada intentando rezar un si bemol.
Camina el poeta y sonríe su alma viendo al niño libre correr mientras el Sol lo abraza sin vergüenza, hay muchos colores en sus ojos. Se pregunta que fue de Eros y que significa el amor, ¿algún día lo sabrá?
Ahoga su esperanza en las hojas que ella se llevó y quizás vuelvas a ver en un escenario de la ciudad del sur o flotando en su laguna, como aquella vez.
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